lunes, 11 de agosto de 2008

La numerología en la Biblia

Los números en la Biblia tienen su significado de acuerdo con la interpretación que debemos hacer de ellos, basada en el contexto cultural en el que escribe el autor.

Para nosotros los números tienen un significado muy distinto a los números que leemos en la Biblia. En la Biblia los números tienen tres significados distintos: cantidad, simbolismo y mensaje. En las lenguas bíblicas hebrea y griega las letras tienen un valor numérico. Así el 1 sería la A, el 2 la B, etc. El número obtenido con la combinación de letras se llama gemátrico. En cada cifra podía haber escondida una palabra. La Biblia trae varios ejemplos de estos números gemátricos. Por ejemplo: Cuando salieron los israelitas de Egipto dicen que salieron 603,550 hombres, sin contar mujeres y niños, pero si sustituimos las letras de la frase todos los hijos de Israel (en hebreo) por sus correspondientes valores numéricos da precisamente 603,550, con lo cual lo que están diciendo es que salieron todos los hijos de Israel.

Mt 1,17 divide a los antepasados de Jesús en tres series de 14 generaciones cada una. Pero esto es imposible. Mateo sólo pone tres nombres para cubrir los 430 años de esclavitud en Egipto. Lo que ocurrió fue que tomaron el nombre de David: D=4 + V=6 + D=4 = 14, y como se esperaba que el Mesías fuera descendiente de David, el evangelista quiso decir que Jesús es el triple David, el Mesías total, verdadero descendiente de David. El más conocido de estos números gemátricos es el famoso 666 en Apocalipsis 13,18. El mismo libro aclara que se trata de la cifra de un hombre y es el emperador Nerón. Si transcribimos Nerón César en hebreo obtenemos: N=50 + R=200 + W=6 + N=50 + Q=100 + S=60 + R=200 = 666.

La Biblia es la historia apasionada del amor de Dios a los hombres, la historia de un Dios que no se cansa de buscar formas para salvar a los hombres, a pesar del olvido y la traición de ellos. Este debe ser el espíritu con que debemos leer la Biblia para aplicarla a la vida diaria. Si queremos buscar en la Biblia la explicación del futuro del mundo, a la manera de un horóscopo o de una quiromántica, estamos errados desde el principio. Por ello, decía Orígenes: «Lo que viene del Espíritu sólo es plenamente percibido por la acción del Espíritu». Si queremos entender y aplicar la Biblia a la vida diaria, hay que leerla e interpretarla con el mismo Espíritu con que fue escrita. [1]

Dios quiere darnos a conocer su mensaje de salvación. Pero Dios habla en la Biblia por medio de hombres y en lenguaje humano. Por lo tanto, quien interpreta la Escritura, para conocer lo que Dios quiso comunicarnos, debe estudiar con atención lo que los autores querían decir y lo que Dios quería dar conocer con dichas palabras. [2] Muchos de los autores usan metáforas, símbolos, números para darnos a conocer ese mensaje de Dios. Para descubrir la intención del autor en esas metáforas, símbolos o números hay que tener en cuenta, entre otras cosas, los géneros literarios, pues el mensaje que Dios quiere dejarnos se presenta y se enuncia de modo diverso. Habrá que tomar en cuenta además los modos de pensar, de expresarse, las formas de narrar las cosas, los acontecimientos en el tiempo del escritor, así como las expresiones que se solían emplear en la conversación ordinaria, los significados que ciertas imágenes, metáforas o números evocaban en la mente de los lectores o de los oyentes de la época.

Los números en la Biblia tienen su significado de acuerdo con la interpretación que debemos hacer de ellos, interpretación basada en el contexto cultural en el que escribe el autor. Setenta veces siete para nosotros, hombres y mujeres del siglo XXI no significa otra cosa que cuatrocientos noventa, pero para el semita, por el contexto en el que vivía, el número siete era símbolo, imagen de la plenitud: en siete días Dios creó el Universo entero. Conociendo esos giros lingüísticos podemos saber cuál es la intención del autor, que es la intención de Dios, y de esa manera entender que setenta veces siete quiere decir sin límite. De esta forma podré aplicar el «número» de «setenta veces siete» a mi vida diaria, a través del perdón sin límite que otorgaré a mi prójimo.

¿Debemos tomar en cuenta los números en la Biblia para la vida diaria? Sí, siempre y cuando conozcamos su significado y entendamos el Espíritu con el que fueron escritos. 1000: este número no representaría la cantidad exacta de 1000, sino la idea general de un gran número (por ejemplo, los mil años de encierro del Dragón antes de que se vuelva a levantar y sea vencido para siempre [3], no representarían un período de exactamente mil años sino solamente la idea general de mucho tiempo. Por ejemplo en Ap 5,11; 7, 4-8; 20, 2-7 para algunos eruditos la inclusión en la Biblia de un número de símbolos, parábolas, metáforas para expresar un significado hace del literalismo algo impráctico. Sin embargo, en la mayoría de los casos, a cada pasaje simbólico en la Biblia le sigue una explicación completa. A pesar de las declaraciones de algunos eruditos, 2 Timoteo parece indicar que Dios no tenía la intención que la Escritura se tomara subjetivamente: «Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia.» [4] Muchos eruditos de la Biblia están de acuerdo que una estricta pauta para interpretar la Palabra de Dios es la opción más prudente a seguir.